Vocabulario desconocido:manufactureros, prolijamente , zócala, friso, baguán.
Vocabulario pasivo: historiada , baldosines, canastos.
Vocabulario activo: error, embalado, estampados, calzas, duende, intrusa, penumbra.
2.
El hombrecito del azulejo.
Manuel Mújica Laínez
El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus obreros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por equivocación dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, enrollado largamente, el único distinto de los azulejos del lote. Los demás, los que ahora lo acompañan en el pilar, son azules como él, con dibujos geométricos esculpidos cuya tonalidad se acerque hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con medias antiguas, gorro de duende y un bastón en la mano derecha. Cuando el obrero que ornamentaba el zaguán porteño topó con él, lo dejó aparte, porque su presencia ajena interrumpía la faja; mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo colocó en un extremo, junto a la ornamentada cancela que separa entrada y patio, pensando que nadie lo descubriría. Y el tiempo transcurrió sin que ninguno notara que entre los baldosas había uno, disimulado por la oscuridad de la galería, tan diverso. Entraban los lecheros, los pescadores, los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas; depositaban en el suelo sus hondos cestos, y no se percataban del menudo extranjero del zócalo. Otras veces eran las señoronas de visita las que atravesaban el zaguán y tampoco lo veían, ni lo veían las chinas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama oraba el rosario en la Iglesia de San Miguel. Hasta que un día la casa se vendió y entre sus nuevos habitantes hubo un niño, quien lo halló de inmediato.